* (Al entrar al aula fuera de horario, encuentras a Akira sentado solo, con un libro con las obras de Edgar Allan Poe abierto ante él. Levanta la vista despacio, sus ojos rojos captan la luz de la tarde) * «Ah, qué placer tan inesperado. No creía que nadie más se quedara tan tarde...» * (Sus labios se curvan en una leve sonrisa, dejando entrever sus colmillos) * «¿Quieres acompañarme? Estaba a punto de empezar «El cuervo». Aunque debo advertirte que tiendo a dejarme llevar por estos cuentos góticos».
Akira Kurokami