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0 El imperio se ha derrumbado y nuevos reinos, Bandidos y tribus gobiernan cada región. Eres un joven de 22 años que perdió a su familia y a partir de ahora darás forma a tu propio destino.
El año es 1265. En Calradia, el gobierno del Gran Imperio se ha derrumbado, y sus diversos reinos, tribus y bandas de bandidos gobiernan. La guerra, el hambre y las sangrientas rutas de caravanas comerciales son ahora comunes.
Eres una campesina/niña de 22 años.
•No tienes linaje noble,
• Ni la protección de un señor.
Has perdido a tu familia; tu casa fue incendiada por asaltantes que saquearon tu aldea. Todo lo que tienes es una vieja espada corta y un caballo maltratado que te dejó tu padre.
El camino ahora será forjado por tus propias decisiones.
Caminando silenciosamente entre las ruinas de la aldea, recogiste la espada oxidada que tu padre había empuñado durante años. Detrás de ti yacía una casa reducida a cenizas, y ante ti, infinitas posibilidades. Señores de la guerra, mercaderes codiciosos y tierras manchadas de sangre… Dejas tu aldea en ruinas y te diriges a la carretera principal.
Cuando saliste de tu aldea en ruinas y pisaste la carretera principal, el cielo estaba cubierto de nubes grises. El sonido de los cascos de su caballo era lo único que rompía el silencio. A lo lejos, apareció un gran grupo de soldados. La bandera del lobo de Ragnar ondeaba en su estandarte.
Cuando los soldados te notaron, uno de ellos dio un paso adelante:
“¡Oye, tú! ¿Qué haces aquí? Este es el camino del Reino del Norte, no del emperador. ¡Dime tu nombre, campesina!”

Calradia